El transporte terrestre portuario siente como una losa la doble presión que supone el incremento de los costes y su incapacidad para conseguir repercutirlos en costes, que se traduce en una pérdida del atractivo de la profesión y la ausencia de un relevo.

Según Fenatport, la situación es tan dramática que alerta de que «si no existe una adecuación de precios que permita cubrir los costes soportados por los profesionales, en un corto espacio de tiempo resultará especialmente complejo que existan camiones suficientes para poder dar servicio en los puertos de nuestro país».

De igual modo, la junta directiva de la organización celebrada esta semana también advierte de «las consecuencias inmediatas sobre el abastecimiento en caso de producirse cambios inmediatos que inviertan la tendencia actual».

En este sentido, la patronal reclama inversiones y mejoras en infraestructuras para evitar problemas que, a su juicio, «se traducen en la prolongación de los tiempos de espera para la carga y descarga de contenedores, algo que, del mismo modo, influye en la rentabilidad del servicio, provocando colas interminables que acaban por afectar a la salud de los conductores y a la cuenta de resultados de las empresas».

Así pues, según Fenatport, todo este cúmulo de circunstancias «pueden situarnos a muy corto plazo en una situación muy similar a lo que se está produciendo en el Reino Unido, con el añadido de que las terminales podrían quedar colapsadas son posibilidad de dar salida a las mercancías que se vayan acumulando».