El cierre de las centrales térmicas afectará al transporte de carbón desde los puertos a estas instalaciones.

El cierre de las centrales térmicas afectará al transportistas de Aragón, Asturias, Castilla y León y Galicia.

Una vez que el Gobierno parece tener claro el cierre de las centrales térmicas a medio plazo, el millar de camiones que trabajan a diario para abastecer a estas instalaciones de carbón para la producción de electricidad también busca alternativas para seguir trabajando

Los vehículos, unos 150 en Aragón, 3o0 en Asturias, 350 en Castilla y León y 150 en Galicia que se dedican al transporte de estos graneles, son muy específicos y de difícil reconversión, según denuncian las asociaciones regionales de Aragón, Asturias, Castilla y León y Galicia integradas en CETM, lo que «hará que se pierdan cerca de 1.000 puestos de trabajo en Comunidades Autónomas con graves problemas laborales, con escasas salidas de trabajo y ya desindustrializadas«.

Así pues, el sector, que emplea de manera mayoritaria volquetes de aluminio, material de difícil utilización en el transporte de otros materiales de obra, pide al Gobierno que «si decide continuar con esa medida tenga previstas fórmulas para posibilitar la reconversión de estos vehículos, con unas características muy específicas que imposibilitan su función en otros sectores».

El sector afirma que no se encuentra «en una situación de igualdad con otros modos de transporte, a los que se subvencionan sus pérdidas, lo que supone una grave injusticia para el sector del transporte de mercancías por carretera, que aporta más de 12.000 millones de euros al año a las arcas del Estado, sin obtener una respuesta adecuada a su potencial, lo que lleva a un deterioro del sector que no se puede consentir».

De igual manera, el Comité Nacional del Transporte ha remitido a mediados de septiembre una carta a la Ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, para explicarle la situación y las consecuencias para el sector.