Los transportistas gallegos de carbón viven una situación desesperada que, tras largos meses de movilizaciones sin fruto, les ha llevado a plantarse definitivamente con sus vehículos a las puertas de la central térmica de As Pontes.

Estos transportistas, que se dicen «cansados ya de las falsas promesas de la administración y de los incumplimientos y medias verdades de la Italiana Enel que controla Endesa» han decidido bloquear indefinidamente los accesos a la instalación coruñesa de producción de energía eléctrica.

La medida, sin embargo, no implica un cambio en la postura de las empresas de transporte de carbón que desarrollan su actividad para esta central, que siguen pidiendo, como refiere Fegatramer, una transición energética justa, establecer un plazo transitorio para descarbonizar Endesa As Pontes, la puesta en marcha real de las opciones ensayadas para sustituir el carbón por biocombustibles, así como concretar las ayudas comprometidas a los afectados, que no han llegado después de casi dos años de inicio del conflicto.

De igual modo, los empresarios también piden a Endesa que «concrete proyectos y realice inversiones reales en As Pontes, no solo palabras y promesas, antes de cerrar As Pontes, no después», así como a la Xunta de Galicia y al Gobierno de España, que «cada uno dentro de sus competencias, actúen de forma decidida y tomando medidas efectivas de una vez, para dar una salida negociada y viable para todas las partes implicadas».