Solo no puedes; con amigos, sí. Sobre todo si, como dice la letra de la canción, se cuenta con un poco de ayuda de esos amigos.

Los retos del transporte son muchos y variados. Afectan a diversos aspectos de la actividad, que van desde la operativa del día a día a la complejidad de un proceso de digitalización con múltiples aspectos y dificultades.

En este sentido, las empresas de transporte vienen haciendo grandes esfuerzos por sumar a los sindicatos en su lucha para hacer frente a los problemas que acechan al sector, en la creencia de que sin empresas, difícilmente puede haber empleo, en un marco en el que el debate se centra en si faltan conductores o no, o si son las condiciones de trabajo las que dificultan la incorporación de nuevos profesionales.

Durante una jornada organizada por Comisiones Obreras este pasado jueves, Carmelo González, presidente del departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte y de Conetrans, ha pedido a los sindicatos que «vayamos de la mano» para hacer frente a los retos de futuro del sector, mientras que Marcos Basante, presidente de Astic, ha afirmado, por su parte, que «las empresas no son nada sin sus trabajadores».

Lo cierto es que, aun siendo muchas las diferencias que separan la visión de los sindicatos de la de las organizaciones empresariales, sí que existen asuntos en los que es imprescindible un consenso, como es el caso de la negociación del III Acuerdo General, la profesionalización, la digitalización o la lucha contra la competencia desleal.

Los aspectos sociales, como ciertos puntos de los tiempos de conducción y descanso o el desplazamiento de trabajadores, e incluso reivindicaciones históricas como la aplicación de coeficientes reductores en el sector, la jubilación anticipada y las enfermedades profesionales que sufren los conductores profesionales, precisan de ese necesario consenso.