Una vez constituído el nuevo Gobierno municipal de la ciudad de Madrid, ahora en manos del Partido Popular, se empieza a reorientar el proyecto de Madrid Central diseñado por el anterior equipo.

Parece de este modo, por un lado, que, aunque en un principio se pensaba acabar con Madrid Central, ahora se impone una reordenación de sus funcionalidades más acorde con las líneas políticas de los actuales regidores municipales.

En este sentido, el equipo de Martínez-Almeida se inclina por dar audiencia a los afectados por Madrid Central con el fin de buscar una solución consensuada que permita darle un aire diferente al proyecto con la intención de encontrar una vía intermedia entre la desaparición total del proyecto y su reconversión.

De igual modo, el nuevo equipo también baraja permitir la libre circulación de vehículos por algunos de los principales ejes afectados inicialmente en el proyecto diseñado por el anterior Gobierno de Manuela Carmena, como son los casos de Gran Vía, Atocha y San Bernardo.

Además, el nuevo alcalde de Madrid también ha decretado una moratoria para las multas puestas por accesos irregulares a partir del próximo 1 de julio, al tiempo que propone un modelo de sostenibilidad medioambiental no basado en prohibiciones de circulación.