Maersk OPCSA

La naviera danesa está utilizando de forma temporal tanto el puerto de Las Palmas como el de Santa Cruz de Tenerife.

Los actuales problemas de congestión que se están viviendo en los puertos del Mediterráneo occidental como Algeciras o Tánger-Med han empujado a las navieras, especialmente a Maersk Line, a desviar los grandes buques que operan en las principales líneas a las Islas Canarias.

Así, la naviera danesa ha decidido utilizar de forma temporal tanto el puerto de Las Palmas como el de Santa Cruz de Tenerife para realizar sus operaciones de transbordo de las líneas Este-Oeste, los servicios Norte-Sur y las conexiones del entorno de África.

Esto ha motivado que el tranquilo puerto de Tenerife, que al contrario que el de Las Palmas, nunca había recibido a buques de gran tamaño, haya acogido en las últimas semanas varias escalas de embarcaciones con capacidades de más de 10.000 TEUs.

El operador ha tenido que tomar este tipo de medidas debido a las graves consecuencias en sus instalaciones del ciberataque ‘Petya, que ha tenido un impacto significativo en el tiempo de tránsito de algunas rutas. Esto ha obligado a Maersk a trasladar ciertos movimientos a otros puertos o añadir más buques a sus líneas.