La Dirección General de la Marina Mercante desarrolla un proyecto piloto en el área marítima del El Estrecho destinado a contrastar la eficacia del uso de drones en el control de las emisiones de gases contaminantes de los buques en tránsito.

En este sentido, la iniciativa, desarrollada en colaboración con la Agencia Europea de Seguridad Marítima , constituye la primera vez que se controlan estas emisiones desde un dron fuera de las zonas de control de emisiones establecidas en el norte de Europa.

Para llevar a cabo el proyecto se está utilizando un dron de 3,2 metros de envergadura propulsado por combustible de aviación, con despegue y aterrizaje vertical, equipado con sensores de gas y cámaras que cubren rangos espectrales ópticos e infrarrojos para detectar mejor los gases generados por la combustión y expulsados a través de las plumas de los barcos.

Así mismo, el aparato de vuelo tiene capacidad de despegar y aterrizar en un área menor de 25 m², una autonomía de vuelo de más de seis horas, para recorrer más de 100 kilómetros y un rango de altura de hasta 3.650 metros.

El proyecto empezó a funcionar en el Estrecho el 12 de julio y culminará sus operaciones a finales del mes de octubre. Durante este período está llevando a cabo dos vuelos diarios, con una media de diez inspecciones por jornada.

Hasta la fecha se han controlado 294 buques y en 27 de ellos se ha detectado un posible incumplimiento de los límites de contenido de azufre en el combustible utilizado.

Los registros con las mediciones se codifican automáticamente en el sistema de intercambio de información, estableciendo una alerta en la base de datos Thetis-EU de la EMSA, mientras que la Administración Marítima española también lanza avisos a los puertos de destino de los buques incumplidores para que procedan a su inspección y control en vivo a su llegada a puerto, que es justo cuando se puede proceder a la apertura del correspondiente expediente sancionador en su caso.