Estados Unidos ha puesto en marcha un nuevo proyecto para ayudar a liberar los cuellos de botella en los congestionados puertos del país mediante un piloto para que los transportistas, cargadores, mayoristas, retailers y otras empresas puedan compartir datos.

La iniciativa ‘Freight Logistics Optimization Works’, Flow, permite realizar un intercambio de información entre las partes involucradas en el movimiento de mercancías. En este sentido, desde la Casa Blanca señalan que la falta de información puede provocar retrasos en el movimiento de la carga de un lugar a otro, incrementándose los costes.

Además, la Federación Nacional del Retail ya ha advertido de que las importaciones en los principales puertos estadounidenses de contenedores especializados en este ámbito podrían situarse cerca de niveles récord en primavera y verano, puesto que la demanda de los consumidores y los nuevos retos en la cadena de suministro seguirán provocando congestiones.

Si bien es cierto que las tasas de carga se han reducido respecto a las cotas que llegaron a alcanzar en 2021, los volúmenes están cerca de llegar a niveles nunca antes vistos, lo que exige tomar medidas.

De momento, se han adherido al proyecto 18 participantes, incluyendo a las empresas FedEx, UPS, Albertsons, Target, junto a los puertos de Long Beach y Los Ángeles, la Autoridad Portuaria de Georgia, las navieras CMA-CGM y MSC, y los terminalistas Fenix Marine Terminal y Global Container Terminals.

Todos ellos trabajarán para que antes de que acabe el verano pueda estar disponible una prueba de concepto de un nuevo sistema para el intercambio de información que contribuya a aliviar la congestión.

 

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