La UTE Terminal Marítima del Guadalquivir, integrada en un 75% por el grupo Boluda y en el 25% restante por OPDR, ha sido la única en volver a pujar por la gestión de la terminal de contenedores del puerto de Sevilla, con el objetivo de»optimizar así la gestión de toda la terminal y aprovechar las sinergias entre las distintas infraestructuras y medios de transporte que la componen«.

En este segundo concurso, publicado en el BOE el pasado 25 de mayo, se pretende que la concesión aglutine todas las instalaciones relacionadas con el movimiento de mercancías en contenedor en el puerto sevillano.

Tras haberse desestimado las dos ofertas presentadas a la anterior licitación, ya que a juicio del convocante, no se había justificado convenientemente ni el tráfico de mercancías previsto ni su viabilidad económica-financiera, ahora la Autoridad Portuaria de Sevilla ha impuesto unas condiciones más exigentes, para evitar que se pueda repetir la situación.

En la actualidad, el grupo Boluda está presente en la actual concesión a UTE Batán a través de su filial Miller.

En esta ocasión, Termisur Eurocargo SA y Terminales Marítimas de Sevilla SAU, la Unión de Empresas al 50% cada una, no ha vuelto a presentar su oferta después de que el puerto exigiera más concreción en datos como el tráfico previsto y la financiación.

Será el próximo día 28 de julio, cuando el consejo de administración del puerto de Sevilla se reuna para decidir si Boluda y OPDR ganan el concurso,  o si vuelve a quedar desierto, como ya ocurriera en la anterior convocatoria.

La convocatoria de este nuevo concurso, contempla un plazo de 30 años para la nueva concesión y reúne en un solo paquete todas las instalaciones vinculadas al movimiento de mercancía contenerizada, lo que implica una superficie total de 180.420m² que incluye la terminal ferroviaria del Muelle del Centenario, 350 metros de línea de atraque y la rampa ro-ro.