Brittany Ferries estudia el uso de planeadores marinos eléctricos para un transporte marítimo de alta velocidad, sostenible y más eficiente, a partir de un proyecto en desarrollo en los Estados Unidos.

La idea de la naviera es utilizar estos vehículos de la norteamericana Regent, con una capacidad para entre 50 y 150 pasajeros, para servicios entre el Reino Unido y Francia en 2028, aunque la compañía espera que los primeros pasajeros comerciales puedan viajar en embarcaciones eléctricas más pequeñas para 2025.

Se calcula que la nave pueda volar a ras del mar, aprovechando el efecto suelo que genera la superficie del agua a alta presión y evitando la fricción, a velocidades de hasta 290 kilómetros por hora, seis veces más rápido que los ferries convencionales y con una autonomía de 180 millas, unos 330 kilómetros, con lo que el viaje entre Portsmouth y Cherburgo podría cubrirse en 40 minutos.

Así pues, la embarcación, después de abandonar cualquier puerto se eleva sobre láminas que aíslan a los pasajeros de la incomodidad de las olas, y despega en aguas abiertas.

La naviera estima que el concepto es un modo de transporte altamente eficiente, capaz de mover cargas significativas a largas distancias a alta velocidad, con energía eléctrica en lugar de combustibles fósiles.

Al tiempo, sistemas redundantes de propulsión y control de vuelo, junto con sensores que detectan y evitan automáticamente el tráfico en el mar le proporcionan un avanzado nivel de seguridad.