En los últimos meses, Mercadona ha ido trabajando en silencio y con constancia en la red comercial que próximamente instalará en Portugal, en lo que supone su primera salida a los mercados exteriores.

Portugal se convertirá, de este modo, tras dos años de trabajo en este proyecto, en un laboratorio con el que la empresa valenciana probará en condiciones reales si está en condiciones para dar con garantías un salto hacia la internacionalización.

Mercadona tiene previsto, tal y como ha decidido su comité de dirección en la reunión celebrada en agosto, invertir 100 millones de euros en su expansión en Portugal, país en el que estima que abrirá entre ocho y diez tiendas en el segundo semestre de 2019, ubicadas en Oporto, Braga y Aveiro, al norte de esta nación.

Ya el pasado mes de marzo, la valenciana anunció que habían arrancado las obras de construcción de un nuevo bloque logístico en la localidad de Póvoa de Varzim, muy cerca de Oporto, que también estará operativo el año que viene.

Así pues, el reto de su expansión al norte de Portugal se solapa con otros proyectos también en marcha como el lanzamiento de su operativa de comercio electrónico que va ganando terreno en España y las obras de ampliación del bloque logístico en el municipio sevillano de Huévar del Aljarafe, donde proyecta la construcción de una nueva nave de 36.700 m² de edificabilidad sobre una parcela de más de 88.000 m² de superficie que, con una inversión de 25 millones de euros, como se ha anunciado en agosto, se dedicará al almacenamiento, preparación y expedición de productos frescos y estará operativa en 2021.