Históricamente, el transporte ha visto cómo ha venido sufriendo retrasos en los pagos de los servicios realizados que, según los últimos datos publicados, han alcanzado los 78 días de media en febrero.

A la espera de conocer las medidas de carácter económico que según se ha adelantado desde el Ejecutivo se darán a conocer este próximo martes, en el sector se ha extendido el miedo a que la actual situación de paralización progresiva que se está viviendo en país se traduzca en mayores plazos de pago, pese a que las necesidades de transporte de mercancía siguen existiendo pese a todo.

Según ATA, los plazos de pago pueden llegar a alcanzar hasta los 80 días de media, situación que, a juicio de la organización de transportistas, es «totalmente insostenible para el transportista autónomo».

En este mismo sentido, la asociación de autónomos señala que los profesionales afectados por estos retrasos sienten «la incapacidad de reclamar e incluso aplicar gastos derivados de dicho retraso, ante el miedo a la pérdida de la actividad reclamada».

A su vez, esta situación supone, a juicio de ATA, «una deriva a la precariedad, uno de los temas que está condicionando la situación actual del transporte en nuestro país».

Por estos motivos, la entidad estima necesario «aplicar nuevas medidas que eviten la sensación de miedo generada en el transportista ante la reclamación por morosidad, algo que de no producirse, llevará al sector a una situación de retraso endémico y admitido por todas las partes».