La crisis sanitaria está teniendo un duro impacto sobre los servicios de la Administración que acumulan retrasos en su atención a unos ciudadanos que, de este modo, se ven muchas veces impedidos para llevar a cabo cruciales actividades en diversos ámbitos, incluyendo los sanitarios, económicos y laborales.

En este sentido, el retraso que se está produciendo en la emisión de las tarjetas de tacógrafo que elabora la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre está poniendo en riesgo la posibilidad de trabajar de cientos de conductores.

Segun Froet, desde el pasado mes de marzo la entidad pública ha ido acumulando retrasos en la entrega de las tarjetas de tacógrafo digital renovadas que superan incluso los 40 días, en algunas comunidades autónomas y que tiene su origen en la emisión de las tarjetas que son elaboradas por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, una vez que se cada conductor ha gestionado su solicitud ante el organismo provincial competente.

Por ese motivo, la patronal murciana del transporte recomienda solicitar la nueva tarjeta con 35 días de antelación a la fecha de caducidad de la antigua, toda vez que, aunque la normativa refleja que se entregará una nueva en un plazo de ocho días hábiles, la realidad indica que el plazo casi nunca baja de veinte días, según sus cálculos.