En un escenario marcado por un cambio en los hábitos de consuno ya asentado, Stuart ha iniciado operaciones en Sevilla, Bilbao y Málaga.

De este modo, la plataforma está en condiciones de alcanzar con su modelo de entregas de última milla a cerca de once millones de personas en siete ciudades españolas diferentes, tras las también recientes incorporaciones de Valencia y Zaragoza.

En este mismo sentido, la compañía reporta un crecimiento de la compañía en casi un 50% en el último año, a las que se ha acompañado de una fuerte inversión para atender a la demanda de servicios de grandes compañías y cadenas con presencia en todo el territorio nacional.

La plataforma tecnológica de Stuart permite a cualquier tipo de negocio realizar entregas en menos de treinta minutos o incluso programarlas en franjas de quince minutos, según las preferencias del cliente.

Así mismo, la compañía estar «realizando los máximos esfuerzos para adaptarse al nuevo marco regulatorio, y para seguir aumentando el número de drivers empleados«, mientras que, a la vez, ha puesto en marcha dos instalaciones en Madrid y Barcelona para realizar un servicio de reparto más sostenible y rápido.

Con respecto a las perspectivas con relación, a los próximos meses, Stuart tiene previsto incorporar nuevas localidades españolas al servicio durante el primer trimestre de 2022 para seguir sosteniendo un rápido proceso de expansión.