La sustitución del parque de furgonetas de Madrid ahorraría, anualmente, la emisión de 1,5 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente a todo el CO2 que emite el sector pesquero español. Es una de las conclusiones que se extraen del II Webinar del VII Foro Nissan.

El reparto de última milla y la movilidad compartida como dos claves para impulsar una movilidad más sostenible, han sido los ejes de este encuentro, en el que también se ha tratado el momento que atraviesa el comercio electrónico, que ya venía siendo un sector en auge antes de la pandemia, pero la Covid-19 ha acelerado su crecimiento y hoy en día ya es uno de los sectores que mueve la economía mundial.

En este sentido, el incremento del reparto de última milla y los viajes en furgonetas se han multiplicado, de manera que, con un parque tan antiguo en España, con más de 14 años de antigüedad, las emisiones de CO2 a la atmósfera se han incrementado de manera considerable.

Por ello, rebajar la edad de este parque y sustituir estos vehículos por tecnologías cero emisiones debe ser una prioridad para las diversas instituciones públicas.

En el debate planteado ha habido un denominador común para todos los participantes y es la necesidad de alcanzar una intermodalidad mayor entre los distintos modos de transporte para acelerar el proceso hacia una movilidad sostenible y limpia.

El Ayuntamiento de Madrid ha apostado por rejuvenecer el parque de vehículos comerciales de la ciudad, acción recogida en su Plan 360o, de manera que la compra de una furgoneta eléctrica tiene una ayuda de hasta 8.000 euros.

El otro gran aspecto para acelerar la reducción de emisiones, además de la renovación del parque de furgonetas, es el carsharing (servicio de coche compartido), modelo en alza que ya se impone en algunas ciudades grandes como Madrid o Barcelona.