La obligatoriedad de documentar el peso de los contenedores antes de su embarque, por parte de los cargadores, a partir del próximo 1 de julio, como consecuencia de la entrada en vigor de la enmienda al Convenio SOLAS, está siendo un quebradero de cabeza para los diferentes actores de la cadena de suministros involucrados por el nuevo requerimiento que establece las normas de seguridad para la industria marítima.

A pesar de la sencillez de las directrices, la ejecución y el cumplimiento de la normativa han despertado dudas entre los diferentes actores del sector. Resulta complicado establecer cómo el nuevo convenio va a afectar al transporte marítimo porque influye por igual en las operaciones para los expedidores, transportistas, puertos y operadores de terminales.

Cada grupo aporta una perspectiva sobre cómo gestionar el cambio, pero todos desconocen cómo soportar el peso de la responsabilidad.

Cargadores
En primer lugar, según el mandato, los cargadores son los responsables responsable de certificar el peso de cada contenedor antes de que llegue a la terminal para ser cargados en un buque. Sin embargo, no hay ninguna orientación sobre cómo o cuando se debe hacer, o cómo los datos se transmiten al resto partes interesadas.

Transportistas
Como consecuencia del convenio, en caso de que los contenedores en un barco incumplan las normas del convenio, serán los transportistas quienes asuman la responsabilidad y la penalización.

Puertos y terminales
La propuesta inicial es que los operadores de terminales certifiquen la información antes de que un contenedor llegue al puerto. Muchos operadores, sin embargo, han presentado planes de contingencia para los contenedores que no se hayan pesado antes de salir de las instalaciones del expedidor, unas propuestas que, aunque útiles, incrementarán el tiempo y la complejidad del pesaje de este tipo de mercancías.

De los 162 países que han participado en la elaboración de este nuevo convenio, solo diez han publicado directrices para su aplicación, siendo en su mayoría documentos que aún han de discutirse en lugar de informes finales.

La agencia de Naciones Unidas que regula el envío, la Organización Marítima Internacional, ha recomendado en este sentido adoptar un enfoque práctico durante los primeros meses de aplicación de esta nueva normativa.