El operador ro-ro UECC probará el nuevo biocombustible marino de GoodFuels en el buque M/V Autosky durante tres meses, entre marzo y mayo de 2020. En total, se utilizarán 3.000 toneladas de biocombustible en esta embarcación de 140 metros de eslora, que puede transportar hasta 2.080 vehículos.

Las operaciones de bunkering se llevarán a cabo en el puerto de Rotterdam, de modo que se pueda probar el uso de este combustible en una ruta entre el puerto de Zeebrugge, en Bélgica, y el de Santander, en España. Esto supondrá una reducción de más 6.500 toneladas de emisiones.

La industria del transporte marítimo se encuentra bajo un escrutinio constante para mejorar su sostenibilidad y avanzar hacia la descarbonización. En este caso, el biocombustible marino permite a los operadores cumplir con los límites de azufre fijados por la OMI y con los objetivos de reducción de emisiones para 2030 y 2050.

El que ha desarrollado GoodFuels es el primero de la historia que es prácticamente equivalente al combustible normal, por lo que no requiere cambios en los motores marinos para su utilización. Puede almacenarse en los tanques habituales, pero eliminando las emisiones de CO2 y reduciendo en gran medida las de óxidos de azufre.

Estas pruebas demuestran el compromiso de la naviera en la reducción de su huella de carbono, complementando los avances conseguidos con su flota a GNL y sus buques de nueva construcción con sistemas híbridos de batería y GNL.  Además, se pretende mostrar a los fabricantes de automoción que los biocombustibles son una buena opción para la descarbonización de su carga, lo que contribuirá a grandes mejoras en el sector.

Una vez finalizado el periodo de prueba, UECC y GoodFuels seguirán explorando otras opciones para continuar introduciendo los biocombustibles marinos en el segmento ro-ro.