Un estudio dado a conocer este mes y elaborado por la OCDE y el Foro Internacional de Transporte, ITF, sobre el efecto de las ayudas al transporte marítimo en Europa estima que el sistema actual de ayudas directas o indirectas no presenta ventajas ni para los contribuyentes, ni para los trabajadores europeos.

De igual modo, el análisis recomienda rediseñar los esquemas de las ayudas disponibles para la industria naviera europea con la finalidad de aumentar la relación calidad-precio, fomentar la contratación de marinos europeos, constribuir a descarbonizar la industria y reducir la contaminación.

Así mismo, pese a que estos subsidios al transporte marítimo son vitales, el informe estima que la Unión Europea debería cambiar su enfoque, fijando y aplicando criterios más estrictos en materia de empleo, formación y estándares ambientales.

En este mismo sentido, el trabajo no ha encontrado un vínculo directo entre el otorgamiento de las ayudas y la creación y protección de empleos marítimos en la UE, ya que el porcentaje de la flota global que enarbola una bandera de estados de la UE está retrocediendo, así como el número de marinos domiciliados en la UE está disminuyendo. De igual modo, el documento también estima que los subsidios no están enfocados tampoco hacia el uso de buques más ecológicos.