En la presentación de resultados del primer trimestre, Unilever reconoce que la crisis sanitaria está generando costes adicionales en su cadena de suministro.

En concreto, la multinacional de gran consumo estima que en la primera mitad del ejercicio se están produciendo fuertes presiones sobre los suministros de productos básicos y en los fletes.

Pese a ello, en sus previsiones para el conjunto del ejercicio, la compañía estima que sus ventas crecerán este 2021 entre un 3% y un 5%, aunque el incremento no se reflejará íntegramente en los ingresos, por esta presión sobre los costes y que le obligará a repercutir esta diferencia en sus márgenes comerciales, hasta cierto punto.

De igual manera, la multinacional también prevé alguna otra medida para equilibrar costes. Para ello, Unilever va a reducir sus gastos de marketing durante la primera mitad de año, uno de los primeros capítulos a los que se suele acudir para recortar gastos.

Aun así, Unilever estima que a medida que el ejercicio vaya avanzando y se controle definitivamente el impacto de la pandemia podría ir mejorando la situación, de ahí la previsión de un incremento de las ventas para el acumulado del año.

La situación de Unilever no es un caso único de una situación que refleja un momento en el que la alta demanda y las alteraciones en los flujos comerciales provocan presiones sobre los costes logísticos.