El Grupo Volkswagen quiere dar mayor transparencia y responsabilidad a sus cadenas de suministro de aprovisionamiento de materias primas para la fabricación de baterías.

Con ese fin, la compañía ha establecido una asociación estratégica con RCS Global, una agencia especializada en análisis de la cadena de suministro, que auditará a los proveedores para verificar que garantizan los derechos humanos, las condiciones de trabajo seguras y la protección del medio ambiente a lo largo de la cadena de suministro hasta las minas, evitando de este modo siuaciones que contravienen la política de la compañía.

Así pues, el fabricante ahora también rastrea el cumplimiento de los criterios de sostenibilidad en subproveedores, refinerías, fundiciones, minas y recicladores, con el fin de incorporar mejoras cuando se identifican riesgos y deficiencias.

Gracias a la cooperación con RCS Global, ya ha sido posible identificar 134 subproveedores y 18 minas en las cadenas de suministro de baterías del Grupo Volkswagen, y la mayoría ya han sido auditadas.

Con estas medidas de control, la marca germana quiere contar con una red de proveedores sostenible, algo que estima especialmente sensible en el ámbito de la movilidad eléctrica.

La política del Grupo Volkswagen prohíbe expresamente cualquier forma de trabajo infantil o trabajo forzoso en la extracción de materias primas como el cobalto.