El Ayuntamiento de Zaragoza tiene en marcha, desde febrero, un grupo de trabajo para definir el nuevo marco operativo y legislativo del sector de la distribución de última milla en la capital maña.

Después de las reuniones previstas para junio, el consistorio tiene previsto presentar las conclusiones de los trabajos realizados, que se han centrado en fijar una definición concreta de lo que es distribución urbana de mercancías, así como en la realización de distintos test en Zaragoza que, a medio plazo, servirán también para la elaboración de una futura ordenanza.

Esta iniciativa, que cuenta con la colaboración de la DGT y del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Aragón y La Rioja, busca convertir a la ciudad aragonesa en un referente en la distribución urbana de mercancías mediante la aplicación de soluciones innovadoras.

Para ello se han creado varios equipos de trabajo que trabajan en torno a cuatro ejes, como son los de determinar las características de una flota segura y sostenible que permita mejorar la seguridad vial en la ciudad y las condiciones de trabajo de los repartidores.

Otro grupo avanza en el análisis de propuestas para la revisión de las ordenanzas municipales, con el objetivo de poder disponer de una norma avanzada que regule el modelo logístico, incluyendo almacenes intermedios y taquillas para paquetería.

Por otro lado, las zonas de carga y descarga también están siendo objeto de estudio, con el fin de establecer una metodología para distribuirlas de forma óptima en la vía pública, de tal manera que sus ubicaciones se adapten a las necesidades reales de las empresas logísticas y a los horarios comerciales.

Así mismo, un último grupo analiza los sistemas de gestión que permitan la utilización más eficiente de estos espacios, con la intención de gestionar la reserva de espacios, evitando los aparcamientos en zonas no permitidas, el uso indebido de las plazas reservadas, con flexibilidad, e incluso la posibilidad de controlar el acceso a zonas de acceso restringido.