La Comisión Europea publica un estudio para facilitar la incorporación de conductores de terceros países

La Comisión Europea pide aligerar los trámites burocráticos para facilitar la incorporación de conductores de terceros países, algo que choca con la dispersión normativa de la Unión.

18/02/2026 a las 10:28 h
La Iru estima que hay medio millón de puestos de conductor profesional sin cubrir en la Unión Europea.
La Iru estima que hay medio millón de puestos de conductor profesional sin cubrir en la Unión Europea.

Con una preocupante escasez de conductores, la Comisión Europea ha hecho público un estudio que encargó a la Iru que detalle algunas recomendaciones para facilitar la incorporación de chóferes de terceros países.

La organización internacional cifra en medio millón los puestos de conductor de camión o autobús sin cubrir en europa debido al envejecimiento del colectivo y la escasa atracción de nuevos profesionales que tiene el transporte.

De igual manera, la incorporación de jóvenes y mujeres al sector apenas cubra un 10% de estas vacantes, lo que contribuye a aumentar la presión sobre las cadenas de suministro y la falta de capacidad para atender la demanda de transpiorte existente, incluso en un momento de debilidad económica para algunos de los motores del continente, como son Alemania o Francia.

Solución parcial

En particular, el informe de la Iru para la Comisión Europea concluye que la incorporación de conductores de terceros países es una solución parcial al problema de la escasez.

Para ello, el trabajo señala que los mecanismos de migración legal deben ser más transparentes y que todas sus gestiones administrativas, visas y permisos de trabajo y residencia, concretamente, deben afinarse para reducir su tiempo de tramitación, coste y las trabas burocráticas que suponen.

Este precisamente es el meollo de la cuestión. La necesidad de homologar una serie de condiciones que facilite la incorporación de estos profesionales choca con la dispersión normativa por países y las diferentes varas de medir. En ello se mezclan cuestiones políticas con razones de índole práctica.

Largos trámites, alto coste

Según el estudio incorporar a un conductor de fuera de la Unión Europea puede demorarse entre seis y doce meses de media y suponer un desembolso de hasta 20.000 euros, con toda una serie de trámites que dificultan el proceso.

Por otra parte, el informe también apunta la necesidad de que el reconocimiento bilateral de permisos de conducir y de capacitación profesional debe traducirse en más facilidades para incorporar conductores de terceros países, siempre de acuerdo con los estándares de seguridad del continente.

En cualquier caso, el trabajo también constata la necesidad de completar algún tipo de formación complementaria para estos profesionales de fuera de la Unión, una vez estén incorporados al mercado laboral europeo.

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