Se siguen sucediendo los ecos de la restricción dictada por la Dirección General de Tráfico la semana pasada por unas nevadas que finalmente no alcanzaron los volúmenes previstos inicialmente.
En este caso es Fenadismer la asociación que apunta que la medida "ocasionó graves perjuicios y trastornos a los más de 10.000 transportistas afectados por dicha decisión irracional, tanto de índole económico como personal".
Segín la entidad, "en primer lugar cabe destacar las condiciones indignas e inhumanas que padecieron los miles de transportistas que fueron retenidos durante los embolsamientos".
La patronal señala específicamente "el embolsamiento realizado en el área asturiana de Villallana a la que fueron desvíados cientos de camiones, cuyos conductores se debieron rifar los dos aseos portátiles de plástico que se instalaron, careciendo todo el recinto de un solo grifo donde poder suministrarse agua potable".
600 euros por camión y día
Por otro lado, Fenadismer, también constata que la cuantía oficial de paralización asciende a 600 euros por camión y día.
Además, al federación también apunta que "una vez levantada la restricción el sábado, aquellos conductores que les correspondía hacer el descanso semanal normal de 45 horas, el periodo que estuvieron paralizados durante el embolsamiento no les permite aplicarlo a dicho descanso semanal, por lo que en la práctica, ello les ha obligado a alargar el descanso semanal hasta este lunes, con el consiguiente perjuicio al no poder reiniciar la semana trabajando".
Así mismo, la organización hace referencia a los "trastornos ocasionados aquellos conductores retenidos hasta el sábado que estaban inscritos en un curso para la renovación de su tarjeta de conductor profesional CAP en fines de semana, lo que es muy habitual en el sector al asistir a dichos cursos coincidiendo con el período de descanso semanal. Al no poder asistir uno de los días al cuso, éste automáticamente se le anula aunque hubiera ido todos los fines de semana anteriores con lo que tendrá que volver a repetir el curso completo".
Con todo ello, Fenadismer concluye que "medidas tan irresponsables como ésta, lejos de perseguir el necesario apoyo de un sector esencial para la economía española, no hacen sino agravar la situación de un colectivo que en los últimos años viene sufriendo importantes daños y perjuicios en el desarrollo de su actividad profesional, y que en nada ayuda a hacer más atractivo el sector y promover la incorporación de nuevos profesionales".