La Federación Española de Distribuidores de Gases Licuados del Petróleo, FedGLP, valora positivamente las intenciones y la reunión mantenida el pasado 31 de enero con el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard.
Sin embargo, al mismo tiempo, la entidad estima que "se sigue precisando una solución inminente y justa para el sector", que, a su juicio, "enfrenta una grave pérdida de rentabilidad y que requiere medidas urgentes para garantizar su viabilidad".
FedGLP reclama "una modificación inminente de la normativa que regula el precio máximo del GLP envasado, establecida en la Orden IET/389/2015, de 5 de marzo, en línea con la necesidad de actualización de los costes de comercialización. Esta actualización debe reflejar de manera realista los incrementos en los costes operativos que enfrentan los distribuidores, en lo referente al transporte, el almacenamiento y la logística de distribución, así como el resto de los costes de comercialización".
De igual manera, la asociación considera "imprescindible que se reconozca el impacto de factores como la inflación, el aumento en los costes laborales y las exigencias regulatorias que han encarecido la prestación del servicio en los últimos años" y advierte de que, "en caso de no alcanzarse un acuerdo que garantice la viabilidad del sector, la Asamblea de la Federación, que se celebrará finales de febrero, valorará la adopción de medidas que nadie desea, tales como la suspensión indefinida del reparto domiciliario, pero que resultarán necesarias si la situación no se resuelve de manera efectiva".
En este sentido, la organización empresarial dice "confíar en que el diálogo con MITECO se traduzca en acciones concretas y urgentes que permitan preservar un servicio esencial para millones de hogares en España, en donde la bombona de butano es la principal fuente de suministro energético".