El campo europeo protesta en masa contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur, que considera una amenaza.
Agricultores y ganaderos llevan su descontento a calles y carreteras provocando perjuicios a ciudadanos y a otros sectores económicos como el transporte.
En concreto, desde el pasado mes de diciembre, los transportistas españoles se han enfrentado a continuos bloqueos en las vías de comunicación tanto en Francia, como ahora en España.
La situación ha provocado que las principales asociaciones del sector en España hayan hecho un llamamiento a permitir el paso de camiones que, sin embargo, parece que no ha sido escuchado por agricultores y ganaderos, que persisten en su bloqueo de numerosas carreteras especialmente en Cataluña.
Circulación cortada en Biriatou
Este mismo viernes, según informa Guitrans con fuentes del Centro de Gestión de Tráfico del Gobierno Vasco, los agricultores franceses han cortado la A-63 en los dos sentidos en Saint Pierre d’Irube, cerca de Bayona.
Por este motivo, la Prefectura de Pau ha tomado la decisión de cerrar la autopista A63 en Biriatou a los camiones. De igual modo, el acceso vía Somport por los camiones estará cerrado en los dos sentidos.
Seguridad no garantizada
Ante esta tesitura, y a la vista de los riesgos evidentes de seguridad que existen para el personal de conducción, equipos de transporte y la propia carga, CETM ha afirmado que podría llegar el caso en el que "las empresas de transportes se verán obligadas a adoptar medidas excepcionales, como la negativa a cargar camiones cuando no existan garantías reales de libre circulación, seguridad y servicios mínimos para sus conductores".
La confederación asegura haber informado a las asociaciondes de cargadores de que "los transportistas no pueden, ni van a seguir, enviando a profesionales del transporte a rutas en las que puedan quedar bloqueados durante horas o días como consecuencia de estos cortes de carretera, sin acceso a aseos, comida, descanso, información ni protección".
Según su argumento, "eso no es trabajar: es poner en riesgo la dignidad, la salud y la seguridad de las personas".
Al tiempo, CETM asegura que "si la cadena de suministro se detiene no será por voluntad del transporte, sino por la falta de la sensibilidad de las autoridades que permiten que los bloqueos de carreteras se repitan de forma sistemática, sin alternativas, sin desvíos eficaces y sin soluciones reales".
"Connivencia"
A su vez, Fenadismer reclama a las autoridades catalanas que, "debiendo velar por el legítimo derecho de manifestación, también debe garantizar la libre circulación de personas, y que no se ponga en riesgo la seguridad e integridad de los profesionales y trabajadores del transporte de mercancías por carretera".
Las asociaciones de transporte catalanas reconocen que "una vez más las carreteras catalanas e infraestructuras criticas como el puerto de Tarragona, se han convertido en el objetivo de los agricultores y ganaderos, y los transportistas volvemos a ser los rehenes de sus legítimas reivindicaciones".
Así mismo, el sector catalán denuncia "la connivencia de la Generalitat de Cataluña con dichos cortes, al autorizar dichas movilizaciones sin garantizar el derecho fundamental a la libre circulación de personas y mercancías por la red viaria".