Una vez finalizadas las obras de la primera fase de la transformación integral de la terminal de La Llagosta, en Barcelona, en las que Adif ha invertido más de 123 millones, ha comenzado la fase de pruebas con trenes junto a Combiconnect, la UTE que resultó adjudicataria de su explotación por un período de 20 años.
El tren ha llegado desde Amberes completamente cargado a la terminal, para la descarga de contenedores y semirremolques, así como la posterior carga de nuevas unidades antes de su regreso a Bélgica. La terminal pasa así de la fase de construcción a la fase de preparación operativa, con una circulación inicial que sirve para probar y perfeccionar procesos operativos y administrativos, validar las interfaces con empresas ferroviarias y clientes, y preparar la terminal para un aumento gradual de la actividad.
La Llagosta, diseñada para soportar flujos intermodales nacionales e internacionales, estará equipada con grúas pórtico, portales OCR y sistemas informáticos avanzados. En ella, se ofrecerán servicios de transbordo ferroviario/rodado y servicios complementarios a operadores intermodales activos en el mercado.
Infraestructuras de la terminal
Durante la fase previa al inicio de su explotación, la empresa Combiconnect ha realizado una inversión de alrededor de 20 millones en el desarrollo de la instalación, que consta de una zona intermodal con una superficie de más de 105.000 m2. Esta, a su vez, está integrada por una terminal de carga intermodal de 85.200 m2, una zona de 19.800 m2 para otros usos relacionados con la actividad intermodal y un edificio de oficinas.
La infraestructura incluye cuatro vías de transbordo de doble vía, cada una de aproximadamente 700 metros de longitud, que permiten el movimiento tanto de trenes UIC como ibéricos. La empresa explotadora realizará los servicios de carga y descarga de UTIs, operaciones sobre el tren, maniobras y otros servicios asociados a la logística de mercancías.
No obstante, el diseño de la terminal incluye otros servicios comerciales como el aparcamiento de semirremolques, pesaje de unidades, conexiones eléctricas para contenedores refrigerados, calefacción a vapor, almacenamiento de contenedores vacíos, servicios aduaneros, así como opciones de reparación para contenedores y unidades refrigeradas. Los servicios de cross-docking y de última milla también forman parte de la cartera de servicios planificados, según refieren desde Adif.
Cabe apuntar que la primera fase de la transformación integral de esta terminal ha comprendido su conexión en ancho mixto con la red ferroviaria a través de la línea Mollet-El Papiol para poder continuar, desde el Nudo de Castellbisbal, hasta el puerto de Barcelona, así como hacia el sur a través del Corredor Mediterráneo.
Ahora, Adif continúa avanzando con el resto de las obras para completar la segunda fase, en la que se pondrán en servicio las nuevas vías de conexión en ancho internacional con la Línea de Alta Velocidad Barcelona-Frontera francesa.
