Fuerzas estadounidenses han interceptado al petrolero "Verónica", construido en 2003, que se convierte en el sexto buque de este tipo con presuntos vínculos con Venezuela incautado por las fuerzas estadounidenses en las últimas semanas.
Este buque aframax, conocido anteriormente como "Pegas" y "Lana", ya fue interceptado por las autoridades griegas en 2022 y según explican desde Splash, habría transportado ya petróleo ruso e iraní sancionado.
Estados Unidos se prepara para incautar mucho más tonelaje vinculado a Venezuela, a medida que refuerza su control sobre las exportaciones petroleras del país y la flota clandestina que las transporta. De hecho, ya ha solicitado órdenes judiciales para incautar decenas de petroleros vinculados a Venezuela.
El único petróleo que saldrá de Venezuela, aseguran, será el que se coordine de forma adecuada y legal. Su intención, en este sentido, es controlar, asegurar y defender sus fronteras y accesos marítimos de las amenazas en alta mar.
Además, desde la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a principios de enero, Trump ha asegurado en varias ocasiones que pretende controlar los recursos petroleros de Venezuela indefinidamente mientras se reconstruye el deteriorado sector petrolero del país.