La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, Acea, ha establecido cuatro puntos básicos para relanzar la industria de la automoción, que será necesario tener en cuenta cuando se inicie el proceso de recuperación de la economía tras la crisis del Covid-19.

Con la mayoría de las plantas paradas y los proveedores cerrados, es difícil que se cierren nuevas ventas en el sector, más aún si se tiene en cuenta el clima de incertidumbre actual respecto a las nuevas tecnologías. Por eso, es necesario contar con estímulos para las ventas de todo tipo de vehículos.

El primer paso es definir una estrategia coordinada para reactivar la producción lo antes posible, una vez comiencen a levantarse las restricciones actuales. Es importante que tanto las plantas como los proveedores vuelvan al trabajo al mismo tiempo y rápidamente vuelvan a garantizar el suministro a todos los países.

En este sentido, no debe olvidarse que hay que seguir protegiendo la salud de los empleados, por lo que desde Acea reclaman mayor claridad en cuanto a las medidas de distanciamiento social, equipos de protección y desinfección que deben aplicarse. En segundo lugar, para estimular la demanda del mercado en todas las categoría, es necesario contar con apoyo económico por parte de la Unión Europea y los diferentes Estados Miembros.

Dada la fragilidad económica actual, es obvio que muchos usuarios y operadores de transporte no podrán realizar grandes inversiones. Esto exige planes adaptados a cada tipo de vehículo para reactiva la demanda de nuevas unidades, adaptadas a las últimas tecnologías.

Nuevos modelos e infraestructuras

La industria de la automoción ha realizado grandes inversiones en la producción de vehículos de cero y bajas emisiones, así como en aquellos que cumplen con la norma Euro 6d/Euro VI. Por eso, el tercer punto al que hace referencia la Asociación tiene que ver con la homologación de estos nuevos modelos para que puedan salir al mercado.

Por último, han vuelto a pedir más inversión en la infraestructura de recarga y repostaje de los vehículos, de modo que los operadores puedan seguir invirtiendo en flotas sostenibles. La Comisión Europea ya tiene un plan para la instalación de un millón de puntos en toda Europa, incluyendo algunos de carga rápida para vehículos pesados.