Tras el primer anticipo sobre los datos de ocupación y facturación del sector del almacenamiento frigorífico entre julio y septiembre, Aldefe ha publicado su informe trimestral, en el que analiza en profundidad la situación del sector, tratando de proporcionar una perspectiva lo más clara posible sobre las actividades relacionadas con el almacenaje frigorífico.

Los datos del tercer trimestre de 2021 muestran una ocupación media de los almacenes de productos congelados del 80,99%, en línea con la del segundo trimestre, con un 80,78%. La Comunidad Valenciana encabeza el ranking con el 89,6%, mientras que Canarias es la que presenta el menor valor, con el 70%.

Se encuentran ligeramente por debajo de la media la región Centro con el 78,2%, Cataluña, Asturias y Galicia con el 78,5%, y la región Sur con el 79,7%. Por encima de la media, se sitúa la zona Norte, con un 82,2%.

La facturación estimada ha sido de 56.091.590 euros, un 0,96% más que el trimestre anterior, cuando se alcanzaron los 55.558.000 euros. Además, el número medio de empleados por 10.000 m³ ha sido de 3,38, las toneladas manipuladas por m² se han situado en 0,26, y facturación media por m³ es de 8,01 euros.

Los indicadores muestran un mantenimiento de la situación del trimestre anterior, si bien se percibe una ligera reducción de las toneladas manipuladas y de empleados.

En cuanto a las categorías de productos demandados, los pescados acumulan el 19,59%, seguidos de las carnes con el 18,56% y de los productos elaborados, con el 18,56%. Las verduras suponen un  16,49%, el pan ha cerrado con el 14,43%, los productos lácteos con el 9,28% y los productos farmacéuticos con el 3,09%.

Inflación, automatización y concentración

Conviene apuntar que el sector del almacenamiento frigorífico se está viendo muy afectado por la «subida desmesurada del coste de la electricidad«, que sin visos de finalizar, puede llegar a poner en jaque a muchas empresas.

Las últimas estimaciones presentadas por el Banco de España apuntan una subida del 3,7% de la inflación para 2022, retrasando su caída hasta 2023. España no sólo es más sensible que otros países a la fluctuación de los precios de la energía, sino que también está sorprendiendo el alza de elementos subyacentes, como los precios de los servicios.

Únicamente si la crisis de suministros remite la próxima primavera, y con una comparativa interanual menos desfavorable, la inflación comenzaría a moderarse a mediados del año próximo. Por otro lado, el sector sigue avanzando en la robotización y la automatización, el control digital de las mercancías, la irrupción de la analítica de datos masivos y la inteligencia artificial.

También es preciso destacar la tendencia a construir almacenes más altos y con mayor capacidad, el desarrollo de almacenes de frío flexibles para refrigerados y congelados, la investigación de nuevas técnicas de congelación y de conservación, y la aparición de innovaciones en el servicio al cliente final.

Respecto al panorama empresarial, en Europa siguen dándose procesos de concentración y en España, destacan las nuevas inversiones para adecuar las instalaciones a la industria 4.0 y la sostenibilidad.

 

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