La Asociación del Transporte Internacional por Carretera, Astic, ha encontrado numerosos puntos positivos en el acuerdo alcanzado en la Eurocámara sobre el Paquete de Movilidad, y espera que los negativos puedan corregirse en la siguiente fase de la negociación con la Comisión Europea y el Consejo.

Desde Astic, aseguran que «se ha logrado salvar una situación de bloqueo político«, pues teniendo en cuenta todas las vicisitudes producidas en el último año y las miles de enmiendas acumuladas, el resultado final podría haber sido «un compendio de incongruencias y hasta contradicciones«.

El objetivo de los países centrales de «poner trabas al cabotaje» y al despliegue de grandes flotas de países periféricos ha sido respetado, pero sin que ello suponga entorpecer el transporte internacional que realizan las empresas españolas.

En concreto, las operaciones bilaterales serán liberadas de las servidumbres y barreras burocráticas que suponen las diferentes leyes nacionales, derivadas de la Directiva de Desplazamiento de Trabajadores. Además, las nuevas restricciones al cabotaje son mucho menos duras que y salvan «casi el 90% del modo típico de actuación» de las flotas españolas en Europa.

Posición similar a la española

En este sentido, la posición del Parlamento Europeo es similar a la que España logró que se aprobara en el Consejo en diciembre, tras quedar claro que ni la Eurocámara ni la Comisión aceptarían excluir a los conductores de transporte internacional del ámbito de aplicación de la DDT.

Sin embargo, desde la Asociación no están de acuerdo con lo aprobado respecto a los descansos semanales y su distribución mensual. En su opinión, la regulación del descanso semanal que fuerza a no utilizar los vehículos «no es congruente con la enorme falta de infraestructuras» seguras, cómodas y bien equipadas.

Debería haber un aparcamiento de este tipo por cada 100 kilómetros, pero «no se cumple ni remotamente hoy día y no se conoce ningún plan consistente y calendarizado para solventar este defecto«. Por ello, confían en que en las negociaciones que vienen se pueda aprobar un texto de compromiso para paliar los problemas detectados.