Obras en la Y vasca en el tramo de Beasain

Las obras son un proyecto prioritario para la Unión Europea que permitirán una movilidad más eficiente y barata de personas y mercancías.

Un retraso en las obras de construcción de la Y vasca podría conllevar la pérdida total o parcial de los fondos con los que la Unión Europea apoya el proyecto. Así lo ha afirmado la Comisaria de Transportes de la Unión Europea, Violeta Bulc, en un escrito con el que da respuesta a la eurodiputada del Parlamento Europeo Izaskun Bilbao, que el pasado mes de octubre le transmitió sus dudas sobre la planificación de las obras de la Y vasca.

Se trata de un proyecto prioritario para la Unión Europea que permitirá una movilidad más eficiente y económica de personas y mercancías, y ayudará a la eliminación de un «cuello de botella» entre España y Francia, una medida que permitirá mejorar la competitividad de la economía europea y reducir los costes logísticos.

En octubre, el Congreso de los Diputados se negó a presentar la planificación del proyecto, que debería permitir poner en marcha esta parte del Corredor Altántico en 2019, motivo por el que Bulc recuerda que «los trabajos deben atenerse estrictamente al calendario, a fin de no perder la cofinanciación europea acordada».

Cofinanciación del programa CEF

La iniciativa cuenta con la cofinanciación del mecanismo ‘Conectar Europa’ (CEF). Actualmente se están financiando tres proyectos en el marco de las convocatorias para 2014 y 2015, por un importe total de 492 millones de euros de contribución de la Unión Europea.

El pago de estas contribuciones se rige por acuerdos de subvención que especifican el alcance y calendario de actividades que se llevarán a cabo. Por ello, los proyectos deben atenerse al calendario marcado para no perder la cofinanciación acordada.

A pesar de todo, desde la Comisión Europea han declarado que no tienen constancia de que «España no vaya a concluir las obras en el plazo correspondiente».