La crisis ha desbordado el ámbito sanitario, el más importante de todos, y ya tiene implicaciones sociales y económicas que nos colocan ante un cambio radical de modelo, hacia un nuevo paradigma marcado por la incertidumbre.

En este mismo sentido, el comercio electrónico es otro segmento de actividad que parece haber cambiado ya para siempre, hasta el punto de haber ganado en pocas semanas la madurez que no tenía hasta ahora.

Cadena de Suministro ha contactado con los principales operadores que operan en el mercado español de las entregas de e-commerce, para conocer de primera mano el estado actual de la cuestión, su evolución en estas dos últimas semanas y sus previsiones, si es posible adelantar un vaticinio en un momento de tan alta volatilidad.

Lo primero que se constata, es que estos cambios implican un movimiento hacia nuevos productos. Si antes se compraba por internet principalmente aparatos tecnológicos, prendas de vestir y calzado, ahora los usuarios del canal on-line recurren a internet para adquirir bienes de primera necesidad, productos farmacéuticos y artículos deportivos, entre otros.

Así mismo, la situación ha vuelto a traer a la palestra algunos de los principales problemas existentes en el sector, agravados, además, por la propia situación.

En este sentido, el aislamiento forzoso de la población ha hecho que crezcan las entregas domiciliarias, con especial incidencia en los envíos ultrarrápidos para productos perecederos, lo que ha vuelto a cuestionar la sostenibilidad y, en su reverso, la rentabilidad de estos servicios. Por contra, la disminución de las entregas en comercios, que se han visto obligados a cerrar en muchos casos, han permitido compensar otros incrementos.

Otro segmento que ha visto impulsada la actividad y las entregas asociadas, han sido el de las entregas a temperatura controlada en hospitales y farmacias, con el objetivo de asegurar el abastecimiento de medicamentos a toda la población.

De igual manera, el pico de actividad que se ha producido ha vuelto generar retrasos en los plazos de entrega que no se veían desde hace tiempo.

Por otra parte, la gestión de las devoluciones se ha convertido en todo un reto tanto por el propio incremento en la actividad, como por las medidas propias del estado de alarma, que obligan a reducir al máximo la movilidad.

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Perspectivas de las empresas del sector

Precisamente en esta línea, Seur, por ejemplo, ha notado un fuerte incremento en la demanda de su servicio de entregas ultrarrápidas, frente al retroceso registrado en general de los volúmenes en un 30%, sobre todo por la caída que se ha producido en paquetería B2B.

De igual manera, DHL Parcel reporta una intensa actividad en su rama de transporte terrestre a temperatura controlada para farma.

Por su parte, DHL Express, por su parte, detecta en las últimas semanas una desaceleración de actividades que, directamente, tiene un impacto en el comercio internacional, aunque, de igual manera, al no existir ningún tipo de restricciones para el transporte, se está desarrollando con total normalidad, por lo que, de momento, no adoptado medidas extraordinarias.

Una política común a todas las empresas ha sido la de extremar las medidas de higiene, limpieza y desinfección, estableciendo protocolos de actuación para el personal, tanto en áreas de almacenamiento, como para el reparto.

En este ámbito, precisamente, muchos han sido los operadores que han establecido normas para evitar las entregas con contacto, en consonancia con la normativa dictada por las autoridades para el estado de alarma.

Algunas de estas medidas son, como indican desde Seur, que el consignatario utilice su propio bolígrafo para la firma en la etiqueta del envío o que el repartidor solicite nombre y apellido y realice él la firma en su lugar, captando la imagen de dicha firma con la PDA y siempre manteniendo la distancia mínima de seguridad. En otros casos, como DHL Parcel, una vez dejado el paquete en el suelo, se solicita el DNI de quien recoge el paquete, que sirve de confirmación. 

Además, esta crisis sanitaria también ha servido para sacar el lado humano de un sector crucial para la economía, que se ha volcado en ayudar con diferentes programas de apoyo y voluntariado destinados a diversos colectivos especialmente afectados por la situación, como las residencias de mayores.

Por lo que respecta a la superación de la crisis, todos los operadores son conscientes del período de incertidumbre que se abre, aunque también parece cierto que el comercio electrónico se ha consolidado gracias a la confianza generada en los clientes por la actividad desarrollada durante el estado de alarma.

Por último, y después de que el Gobierno haya decretado el cese de «toda actividad que no se considere como indispensable» desde el 30 de marzo hasta el 9 de abril, desde las empresas que prestan sus servicios en este ámbito, demandan que las medidas del gobierno incorporen al sector de la logística y el transporte como uno de los colectivos a tener en cuenta a la hora de asegurar el suministro de equipo de protección.

Con esta medida «podremos seguir garantizando el servicio que nuestro sector está realizando a la sociedad, asegurándonos a la vez que la salud de nuestros trabajadores y colaboradores se encuentra a salvo«.

foto DHL Parcel Valencia

La crisis ha despertado movimientos de solidaridad en el sector logístico.