Dos de los asuntos que más preocupan a los conductores son los fraudes en el sector y la precariedad laboral.
El 2018 puede considerarse ya el año del transporte, debido a todos los cambios que se esperan a lo largo de estos meses, como la entrada en vigor del paquete de movilidad europeo, la liberalización en el transporte de viajeros o el desarrollo de la economía colaborativa.
Así se ha puesto de manifiesto en el último seminario del sector de carretera y logística de CCOO, titulado 'El Futuro del Diálogo Social', incidiendo en la necesidad de que el sindicato aproveche la coyuntura actual para reforzar su presencia en Europa.
Dado que la realidad social no es actualmente la misma que hace unos años, es preciso tener claros los objetivos que mejorarían la situación del sector del transporte por carretera. Por ello, el sindicato promete trabajar por el incremento salarial, la eliminación de los contratos basura y la erradicación de las jornadas prolongadas.
El principal propósito de cara al nuevo año es lograr acabar con los distintos tipos de fraudes a los que deben enfrentarse los transportistas y con la precariedad laboral, dos de los asuntos que más preocupan en el momento actual a los conductores.
En el evento, se han repasado también sus requerimientos en cuanto a las pensiones o la formación laboral. Además, desde el sindicato se ha remarcado la importancia de mejorar la relación con las patronales para normalizar las relaciones laborales y empezar a recuperar los derechos de los trabajadores.