Continúa la búsqueda de la solución final para los terrenos que Nissan ha dejado libres en la Zona Franca de Barcelona, tras retirarse la alternativa planteada por la china Great Wall Motors.

De momento, el elegido sería el proyecto de la ingeniería catalana QEV Technologies y Btech para poner en marcha un hub centrado en la electromovilidad. Actualmente, se está trabajando junto a la Mesa de Reindustrialización del fabricante para cerrar el traspaso de las plantas de la Zona Franca, Montcada i Reixac, y Sant Andreu de la Barca.

Desde Cilsa, participada por Merlin Properties y el puerto de Barcelona, se han mostrado dispuestos a participar total o parcialmente en la solución que salga adelante para dar una nueva vida a los terrenos.

Así lo ha confirmado Damià Calvet, presidente del puerto, en ‘Expansión‘, indicando que podrían contribuir a la logística externa del proyecto o incluso asumir la totalidad de Nissan en la Zona Franca si finalmente fracasan las propuestas que hay sobre la mesa.

Cabe recordar que el proyecto de Cilsa suponía una inversión de 800 millones que combinaría un centro de datos, una solución logística mixta de almacenamiento y cross-docking, y una superficie destinada a usos industriales.

Su planteamiento no encajaría por el momento con la propuesta elegida por la comisión de reindustrialización, a quien Goodman también ha confirmado que estarían dispuestos a establecer posibles alianzas.

En este sentido, el proyecto de la promotora, que supone una inversión de 550 millones, plantea la reestructuración de las actuales naves, que serían renovadas bajo los criterios de flexibilidad y sostenibilidad para dar cabida a una amplia variedad de compañías del ámbito industrial.

 

banner-suscripción-a-cadena-de-suministro-750x110px