El puerto de Santander da un nuevo paso en la transformación del enclave con el inicio esta misma semana de las obras de construcción de la estación de suministro de GNL.

Con estos trabajos, la Autoridad Portuaria pretende mejorar las infraestructuras y facilitar a los buques el uso de un combustible más sostenible que permite reducir considerablemente las emisiones de CO2 y otros elementos contaminantes a la atmósfera.

Esta actuación forma parte del plan de los responsables del recinto portuario cántabro para destinar más de 100 millones de euros, entre inversión público y privada, a realizar un cambio sustancial en la fisonomía del puerto durante los próximos 18 meses.

En concreto, la estación de bunkering, que se va a ubicar en el nuevo muelle de Maliaño 1-4, que actualmente está en construcción, está pensada para la carga de GNL como combustible a buques con capacidad de almacenamiento de hasta 1.000 m³.

La instalación, que tiene la suficiente flexibilidad para poder suministrar a otro tipo de barcos, dispone de los elementos necesarios para adaptarse a futuras demandas de GNL.

La estación de bunkering que se va a construir es una instalación para el suminisro de terminal a barco y ha sido diseñada en primera instancia para alimentar un ferry de Brittany Ferries que atracará en las proximidades.

El GNL es llevado a la terminal mediante camiones con cisterna criogénica, que habrán sido cargados en una planta de almacenamiento y regasificación de GNL, para su almacenamiento en un tanque criogénico desde donde se bombeará para ser transferido al barco.

El consorcio formado por el puerto de Santander, Repsol, ESK y Enagás, ha obtenido una ayuda europea para implementar el bunkering de GNL en Santander.