Después que la Comisión de Transporte del Parlamento Europeo llegara a un acuerdo para adoptar una posición de la Eurocámara sobre el Paquete de Movilidad y empezar a negociar con el Consejo Europeo el pasado 4 de junio, sin embargo, la semana pasada los eurodiputados decidieron revisar esta posición.

En este sentido, las medidas sobre la directiva de desplazamiento de trabajadores propuestas se han rechazado con 343 votos en contra, 263 votos a favor y 24 abstenciones, al igual que la petición sobre tiempos de conducción y descanso que también ha sido echada abajo con 428 votos en contra, 231 a favor y 16 abstenciones y las propuestas respecto al cabotaje también se han descartado con 371 votos en contra, 231 votos a favor y 16 abstenciones.

Así las cosas, el pleno del Parlamento Europeo decidió no respaldar la posición adoptada por la Comisión de Transporte y, consecuentemente, ahora deberá ser el pleno de la Eurocámara el que se pronuncie sobre la propuesta de la Comisión de Transporte en su próxima reunión del mes de julio, antes de tomar una decisión final y abrir una ronda definitiva de conversaciones tanto con la Comisión Europea como con el Consejo Europeo de Ministros de Transporte.

Si bien parece que en los cambios normativos que quieren introducirse para regular el acceso al mercado de transporte existe un amplio consenso, las principales discusiones parecen centrarse en la regulación las operaciones de cabotaje y la consideración de los conductores profesionales de transporte internacional como trabajadores desplazados.

De igual modo, las diferencias sobre estos aspectos no afectan solo a los eurodiputados, sino que, además, se extienden al Consejo, donde existen dos posturas claramente enfrentadas entre los países periféricos y los países centrales de la Unión Europea.

Como consecuencia, los ministros de Transporte europeos han retrasado el debate sobre el Paquete de Movilidad hasta septiembre, con vistas a tener una postura común para el otoño, con mucha suerte, algo que complica sobremanera una posible aprobación definitiva, con el proceso de negociación entre medias, del expediente antes de las próximas elecciones al Parlamento Europeo que tendrán lugar en mayo de 2019.