El Grupo Deutsche Post DHL está acelerando el ritmo de sus planes de descarbonización. Para ello, invertirá 7.000 millones de euros en la próxima década en diferentes medidas para reducir sus emisiones de CO2, en línea con su nueva hoja de ruta para la sostenibilidad.

Esta cantidad se destinará fundamentalmente a combustibles aéreos, la ampliación de la flota de vehículos eléctricos de cero emisiones y la construcción de instalaciones sostenibles.

La crisis sanitaria del Covid-19 ha reforzado las tendencias actuales de globalización, digitalización, e-commerce y sostenibilidad, claves de la Estrategia 2025 del operador, que puso en marcha en 2019. No obstante, de todas ellas, la sostenibilidad es la que está generando más presión al sector.

A lo largo de su camino hacia el objetivo de cero emisiones, que pretende alcanzar en 2050, se ha fijado diversas metas, como la reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero de cara a 2030 en línea con el Acuerdo de París.

Planes hasta 2030

En 2020, alcanzó los 33 millones de toneladas de emisiones de CO2, pero su intención, a pesar del crecimiento de las actividades logísticas a nivel global, es alcanzar los 29 millones de cara a 2030.

En este sentido, para 2030, prevé que el 60% de los vehículos de reparto de última milla sean de propulsión eléctrica, con más de 80.000 en total, mientras que en 2020, la cifra ha sido de un 18%.

Sin embargo, en las rutas de larga distancia, como las del transporte aéreo, la electricidad no es una opción a corto plazo. El grupo está centrado, en este sentido, en el desarrollo y utilización de combustibles producidos a partir de energías renovables.

Para 2030, al menos el 30% de los combustibles utilizados para la aviación y el transporte terrestre serán sostenibles. Asimismo, se invertirán en construcción sostenible, ya sea para oficinas, centros de distribución de correo y paquetería, o almacenes logísticos.

Por otro lado, la Junta Directiva y el Consejo de Supervisión propondrán a los accionistas en la próxima Asamblea General que el sistema de remuneración esté más alineado con el desarrollo de un modelo de negocio sostenible. La consecución de ciertos objetivos sociales y medioambientales será tenida en cuenta en el salario de la Junta, para garantizar el enfoque en esta materia.