La actual crisis sanitaria está modificando el panorama de la gran distribución en el país, de tal modo que los establecimientos regionales y el canal on-line parecen estar llevándose el gato al agua.

En este marco, Día ha visto cómo sus ventas netas en el mercado español han crecido un 1,9% durante el primer trimestre, pese a la reducción del 11,2% de la red de tiendas, como consecuencia de los cierres en localizaciones no estratégicas y con bajo rendimiento.

La cadena achaca estos buenos resultados a los avances realizados en su proceso de transformación, que incluye la mejora del surtido, un modelo de franquicia actualizado, así como la mejora en toda la cadena de suministro y en su red de tiendas.

De igual manera, el aumento de las ventas registrado en marzo, cuando explotó la crisis, se ha debido, según la compañía, a las compras de almacenamiento previas al confinamiento, así como al incremento de las compras durante el estado de alarma por el mayor consumo de comida en los hogares, en detrimento de otros canales.

Así pues, Día ha ampliado la capacidad de su canal on-line para satisfacer la demanda de los clientes, de tal modo que se ha reforzado el personal de este canal con 1.000 contrataciones labrales.

Además se han convertido ocho tiendas en ‘dark stores’ para la preparación de pedidos on-line, con lo que la cadena ha podido extender sus servicios de reparto de comercio electrónico a 500 poblaciones de todo el país.