La crisis provocada por la pandemia y por la escasez de microchips y la necesidad de un impulso mayor a la electromovilidad, sobre todo desde el punto de vista de las infraestructuras, han sido los principales temas tratados en la cita, que en el marco del Automobile de Barcelona, ha trasladado la Junta Directiva de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) al presidente del Gobierno.

Pedro Sánchez ha anunciado una serie de nuevas medidas, como la aprobación y puesta en marcha de un órgano de seguimiento y gobernanza2 que permita coordinar y monitorizar el despliegue de infraestructuras de recarga eléctrica en España y un plan de impulso a la electrificación para flotas de grandes empresas con una dotación de 50 millones.

La puesta en marcha de este órgano de gobernanza responde a la petición de Anfac de establecer una herramienta que permita coordinar y supervisar el desarrollo de la infraestructura de recarga de acceso público en número, capilaridad y calidad.

Vicente de los Mozos, presidente de Anfac, ya apuntó en julio que este mecanismo es imprescindible para garantizar este despliegue.

La medida busca dar seguridad, seguimiento y fiabilidad es este desarrollo, de cara a alcanzar una red mínima de 340.000 puntos de recarga para 2030 y poder abastecer al futuro parque de cinco millones de vehículos electrificados, tal y como se establece en el Pniec y la Ley de Cambio Climático.