En el último Consejo de Ministros del 2013 se ha autorizado la licitación del nuevo acceso viario sur al puerto de Barcelona con un contrato que asciende a 143,93 millones de euros, según ha informado el Gobierno central en un comunicado.

El proyecto consiste en un nuevo acceso viario al puerto de Barcelona por el Sur, con sección de autovía, que está coordinado con el proyecto del nuevo acceso ferroviario en el ámbito en que son coincidentes. Ambos proyectos pretenden dar una solución a las disfunciones existentes en la red viaria y ferroviaria de acceso al puerto, así como al tránsito de mercancías.

Según el Ejecutivo central, se trata de un proyecto «de gran complejidad técnica por situarse en un entorno fuertemente urbanizado«, en el que se pueden distinguir tres tramos.

El primero de ellos, consiste en un aumento de capacidad de la Ronda Litoral mediante la construcción de un nuevo carril en ambas calzadas, desde el paso superior de la autovía A-2 hasta el nuevo enlace de L’Hospitalet.

El segundo tramo, se concreta en una autovía con dos calzadas de dos carriles por sentido, ejecutadas sobre rellenos y muros de contención, entre el enlace de L’Hospitalet y el cruce con la autovía C-31.

Respecto al último tramo, desde el cruce con la autovía C-31 se proyecta un viaducto para albergar ambas calzadas y salvar la Zona Franca del puerto en el margen izquierdo del Llobregat; sobrepasado el puente de Mercabarna, el trazado discurre en terraplén sobre el antiguo cauce del río, hoy desecado, hasta conectar con la futura entrada al puerto.