El aumento de los precios de flete ha obligado a la consultora Drewry a rebajar sus expectativas para 2018 en cuanto al crecimiento del transporte de contenedores. Las tasas diarias se han reducido ligeramente en las últimas semanas por la situación financiera de los operadores, que les ha llevado a suspender numerosos servicios y poner algunos buques de nuevo en el mercado.

Sin embargo, los costes siguen siendo significativamente más elevados que en 2017. Los fletes para cualquier tamaño de buque en el primer trimestre de 2018 han sido aproximadamente un 50% más elevados que en el ejercicio anterior, e incluso más en los meses de abril y mayo, cuando se han situado en los niveles de mediados de 2015, llegando en el segmento de los panamax a los 13.000 dólares diarios (11.103 euros).

Para la consultora, las pérdidas en las que están incurriendo algunas navieras deberían ser motivo de preocupación para los propietarios de buques independientes, por el riesgo de impago en los contratos de alquiler.

Aunque no se prevé que se repita lo ocurrido con Hanjin Shipping cuando entró en bancarrota, las pérdidas prolongadas aumentan las probabilidades de que las navieras no vuelvan a fletar otros buques al terminar el contrato.

Hasta la primera semana de julio, existían 2.450 buques en propiedad de compañías que no se dedican a operarlos, con capacidad para 9,6 millones de TEUs, que supone el 44% de la flota mundial. Sin embargo, no todas las navieras depende en la misma medida del mercado de flete.

MSC encabeza el mercado de flete

Actualmente, MSC es la que cuenta con un mayor número de embarcaciones en alquiler, con casi 400 unidades que suman 1,8 millones de TEUs de capacidad y representan el 57% de su flota total. Por contra, PIL solamente tiene siete unidades alquiladas, el 6% de su flota. Por porcentaje, destacan Zim y Yang Ming, ya que el 72% y el 64% respectivamente de sus flotas son alquiladas.

Tener un gran número de buques fletados no es necesariamente algo malo, ya que algunas navieras simplemente prefieren la flexibilidad de entrar y salir de las rutas cuando ellos eligen, evitando el desembolso inicial que supone la compra de una embarcación. Sin embargo, una excesiva dependencia del alquiler supone una mayor exposición a los incrementos de precios.

Para la consultora, el mercado de flete está totalmente vinculado a la respuesta de las navieras a su situación económica. La suspensión de servicios supone un claro riesgo, ya que los operadores, especialmente los que cuenta con una mayor proporción de unidades fletadas, inevitablemente optarán por desprenderse de ese tonelaje primero.

Otra posible solución reside en la navegación lenta, como ya ha propuesto MSC. Esto reduciría el consumo de combustible, pero también exigiría incorporar nuevos buques al servicio para mantener las frecuencias semanales, con lo que aumentaría la demanda del flete.

Buques de pequeño y mediano tamaño

Las condiciones comerciales son generalmente más favorables en las rutas en las que abunda el tonelaje alquilado. Es el caso de las conexiones desde Asia hacia Oceanía, donde unos dos tercios de las unidades de 4.000 TEUs son alquilados, tras haberse incrementado un 6,5% en el primer trimestre.

Por el contrario, en las líneas desde Asia hacia el norte de Europa, donde abundan los mega-portacontenedores y prácticamente cuenta con el mismo ratio de unidades en propiedad, la demanda se ha reducido un 1%.

El mercado de fletes marítimos sigue teniendo una importancia capital para los buques de pequeño y mediano tamaño, mientras el exceso de grandes unidades está más vinculado a rutas donde existen numerosos buques en propiedad.

Sin embargo, la introducción de megabuques en la primera mitad de 2018 ha supuesto una amenaza para el mercado de flete a medida que se intensificaba el proceso de reciclaje de buques, pudiendo acabar con el equilibrio entre la oferta y la demanda en las rutas intermedias más favorables para el alquiler.

En Drewry, sospechan que los fletes han llegado al límite por el momento, pero al mejorar poco a poco el equilibrio entre la oferta y la demanda, aumentarán las tasas de carga y los ingresos de los operadores, con lo que la motivación para alquilar en lugar de comprar debería disminuir.

Por tanto, es probable que el mercado de fletes no siga creciendo, si bien las tarifas diarias para el alquiler seguirán cerca de sus niveles actuales durante el resto del año.