Buque fondeado soltando agua de lastre

Algunos buques no operarán en Estados Unidos hasta que entre en vigor el Convenido de la OMI.

La regulación estadounidense exige que todos los buques que descargen lastre en las aguas del país deben utilizar un sistema aprobado por su Guardia Costera (USCG). Sin embargo, en la actualidad no hay ningún sistema aprobado y los buques necesitan cumplir con la legislación.

Sus opciones se reducen a esperar hasta la aprobación o instalar un Sistema de Gestión Alternativo (AMS), que cumple con las directrices de la Organización Marítima Internacional.

No obstante, su uso solamente estará aceptado durante cinco años, cuando deberán sustituirlo por un probablemente nuevo sistema aprobado por la USCG. Nada les garantiza, en este momento, que su AMS obtenga también esta aprobación.

Por lo tanto, es probable que los propietarios de buques que hayan instalado un sistema de este tipo para tratar de adaptarse a la legislación vigente, que habrán invertido entre uno y cinco millones de dólares por barco, tengan que reemplazar el sistema completamente pasados cinco años.

Todo ello conduce a una grave situación en la que es probable que haya buques que no puedan operar en el país hasta que no entre en vigor el Convenio de la OMI. De hecho, el problema se ha agravado tras anunciar la USCG que no aceptará los sistemas de tratamiento de rayos ultravioletas utilizados por otros países que forman parte de la organización.

Esto supone un serio problema, teniendo en cuenta que casi la mitad de los sistemas que han tenido que implementarse para adaptarse a las directrices de la OMI utilizan este tipo de tecnología.