El crecimiento de tráficos experimentado en los últimos años ha llevado a la Autoridad Portuaria de Barcelona a plantearse si la dimensión de su área logística es la óptima para atender las previsiones de tráfico marítimo de acuerdo con su plan estratégico.

Así mismo, sus propias perspectivas sobre la evolución del sector indican un crecimiento sostenido de las necesidades logísticas debido a la deslocalización de los procesos productivos, la internacionalización de las empresas, la concentración en grandes cargadores internacionales y el gran crecimiento experimentado por el comercio electrónico, entre otros factores.

Durante los últimos años la Autoridad Portuaria de Barcelona ha articulado su estrategia logística a través de Cilsa para gestionar la ZAL del puerto de Barcelona.

Sin embargo, actualmente, las 239 hectáreas que gestiona la compañía ya están a punto de alcanzar el pleno desarrollo, por lo que solo hay disponibilidad de naves cuando se produce rotación de empresas, circunstancia que merma la capacidad de actuación futura del enclave barcelonés ante el crecimiento de la demanda observado en los últimos años y las nuevas exigencias del sector.

Por ello, y de cara a planificar su estrategia, la Autoridad Portuaria de Barcelona debe clarificar los parámetros y líneas de actuación para la implantación de su futuro desarrollo inmobiliario, identificando y analizando, en función de su grado de desarrollo, la idoneidad de incorporar potenciales activos logísticos a su patrimonio.

Con este fin, la autoridad portuaria barcelonesa ha licitado la contratación de los trabajos de asesoramiento estratégico para el proceso de identificación y caracterización de potenciales activos logísticos en su área de influencia.

Esta búsqueda se concentrará en el área comprendida por Barcelona y su primer cinturón, lo que incluye el área metropolitana de la Ciudad Condal, que alcanza a los municipios de El Prat de Llobregat, Hospitalet, Sant Boi de Llobregat, Viladecans o Gavà.

Para ello se destina un contrato que, con una duración de dos meses, tiene un presupuesto base de licitación de 121.000 euros y un valor estimado de 140.000 euros.