La Autoridad Portuaria de Barcelona ha completado de forma satisfactoria la auditoria de su Sistema de Gestión de Seguridad y Operativa Ferroviaria. Esto incluye el conjunto de medidas establecidas para garantizar que la gestión de las operaciones ferroviarias del recinto se desarrolla de manera segura y que se han optimizado todos los procesos relativos a la seguridad y la operativa.

Según la Ley del Sector Ferroviario, la responsabilidad de la seguridad en la circulación ferroviaria en las infraestructuras portuarias corresponde a las Autoridades Portuarias que las administran y a las entidades que prestan servicios ferroviarios. Por ello, la auditoría es un paso necesario para que el puerto consolide su modelo, a la espera de que la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y Puertos del Estado, puedan revisar el sistema de gestión utilizado.

En ella, se han analizado la operativa y la normativa de circulación ferroviaria, la gestión y el mantenimiento de las infraestructuras, el plan de contingencias y los diferentes procesos de control y de comunicación. En sus conclusiones, se indica que el modelo implantado es suficientemente robusto y el más adecuado para garantizar la seguridad en la circulación ferroviaria, con funciones y responsabilidades claramente definidas dentro de la organización.

Además, asegura el control de la gestión de riesgos en los diferentes niveles y procesos, así como un control exhaustivo de la titulación del personal que trabaja en las instalaciones. El puerto ha realizado desde hace años una fuerte apuesta por el ferrocarril como modo de transporte más sostenible, eficiente y competitivo para conectar con los principales mercados españoles y europeos, con el apoyo de las terminales y operados portuarios.

Conectado a la red europea

Actualmente, están en servicio en el puerto 50 kilómetros de vías y 15 terminales ferroviarias en ancho métrico, ibérico y UIC. Asimismo, conviene recordar que el puerto de Barcelona es el único de la península conectado directamente a la red ferroviaria europea.

Gracias a su apuesta por la intermodalidad, la cuota ferroviaria de contenedores ha pasado de un 3,2% en el año 2006 a un 13% en 2019, mientras que la de los vehículos se sitúa en el 35%. Además, sus servicios ferroviarios han supuesto en 2019 un ahorro de 50.000 toneladas de CO2.