El sector de la alimentación animal está creciendo de forma importante en Aragón y la parte occidental de Lérida, dos zonas que tienen en el puerto de Barcelona la entrada y salida marítima natural para su comercio exterior.

Se trata de una industria que necesita el suministro regular y constante de pienso de calidad, y por tanto, de harina de soja, encargada de aportar la proteína. La que procede de Barcelona se considera de alta calidad y tiene garantizada su trazabilidad, por lo que está muy valorada en la industria cárnica.

En este contexto, la empresa Bunge ha iniciado las pruebas para el transporte ferroviario de harina de soja entre el puerto de Barcelona y Aragón. El primer tren que ha salido de sus instalaciones en el recinto portuario hacia el puerto seco de Zuera, en Zaragoza, ha sido operado por Go Transport.

Se trata de un convoy formado por 17 vagones, que han cargado aproximadamente 850 toneladas. La puesta en marcha de este servicio es una muestra de la apuesta por la sostenibilidad tanto del puerto catalán como de toda la comunidad portuaria, que abre la posibilidad a eliminar de la carretera docenas de camiones a diario.

Es también un ejemplo de la eficiencia logística de las cadenas de suministro agroalimentarias que utilizan el recinto portuario. La iniciativa está alineada con otras otras acciones que se están llevando a cabo para la internacionalización de la economía aragonesa, ofreciendo servicios logísticos y ferroviarios fiables, con una elevada frecuencia y una eficiente conectividad marítima.

El objetivo es ayudar a las empresas a posicionar sus productos de manera rápida, fiable y competitiva en cualquier destino del mundo, como es el caso del servicio regular de transporte de contenedores ‘reefer‘ que une el puerto de Barcelona con la terminal marítima de Zaragoza.