A lo largo de 2020, se han realizado 219 operaciones de suministro de Gas Natural Licuado a buques en el puerto de Barcelona, que suman 39.149 m³. Del total de operaciones, el 96% corresponden a Balearia, que en el último año ha operado con cuatro buques a gas en sus conexiones con Baleares.

La naviera ha realizado 212 operaciones en el puerto con el método ‘multitruck-to-ship’, que permite el suministro simultáneo al buque desde diversas cisternas de GNL, reduciéndose sustancialmente el tiempo necesario para realizar la operativa y mejorar su eficiencia respecto al método ‘truck-to-ship‘.

ESK ha sido la empresa encargada de suministrar a estos buques un total de 25.438 m³ de GNL, lo que representa el 65% del total suministrado en el puerto. Es destacable en este sentido, que incluso con el impacto del Covid-19, el volumen de suministro de GNL asociado al puerto en 2020 ha sido superior al registrado en 2019, cuando se llegó a los 37.600 m³.

En el ejercicio anterior, los principales receptores de GNL habían sido los cruceros, que realizan operativas de buque a buque. Sin embargo, en 2020 se han realizado solamente siete operaciones de este tipo, en las que Shell ha suministrado 13.711 m³ de GNL en el barco Costa Smeralda.

Hub del Mediterráneo para el bunkering de GNL

El desarrollo de la logística de suministro de GNL a buques ha convertido al puerto en el principal hub del Mediterráneo para la realización de este tipo de operaciones. La Autoridad Portuaria colabora con las navieras para impulsar la transición energética y la eliminación de las emisiones contaminantes, al mismo tiempo que fomenta la investigación sobre el hidrógeno y otros combustibles de cero emisiones.

A través de diferentes proyectos pilotos, ha podido comprobar que el uso de combustibles alternativos es seguro y ofrece claras ventajas medioambientales. La misma opinión tiene la naviera Balearia, que dispone de seis buques propulsados por gas en la actualidad y llegará a nueve en 2021, lo que ha supuesto una inversión de 380 millones.

De cara al futuro, su objetivo es aprovechar la experiencia obtenida con el GNL para facilitar la entrada progresiva al sector marítimo de combustibles como el hidrógeno, el amoníaco, el metanol o el biometano.