La dársena de La Cabezuela-Puerto Real, en Cádiz, ha acogido el embarque de dos de las cuatro calderas productoras de vapor que se han montado en el muelle en los últimos meses para una planta petroquímica de Hyundai en Vietnam.

El buque Donald, atracado en el muelle Sur de Cabezuela, ha izado ambos equipos con la ayuda de su propia grúa. Las calderas, que comenzaron a construirse en enero, cuentan con unas medidas aproximadas de doce metros de largo, ocho de ancho y nueve de alto, así como un peso de 203 toneladas en vacío y hasta 285 toneladas llenas de agua.

Han sido diseñadas por la ingeniería escocesa Wood para una presión de trabajo de 56,4 Kg/cm2, presión de prueba de 84,6 kg/cm2, y producción de vapor de 181,5 T/h.

La empresa chiclanera Fibe se ha ocupado de su fabricación en aceros de diferentes calidades, destacando los 46 mm de espesor del calderín de agua y los 86 mm del calderín de vapor.

Fue ella la que decidió que el muelle puertorrealeño era el mejor espacio para montarlas y poder trasladarlas por mar a su destino final. Esto confirma la competitividad y ubicación estratégica del puerto de Cádiz para acoger operaciones y trabajos de cargas especiales.