Puerto de Ceuta

Por su posición geoestratégica, la península ibérica es clave en las rutas marítimas de suministro de gas natural.

La Asociación Ibérica del Gas Natural para la Movilidad, Gasnam, ha celebrado una jornada junto a la Autoridad Portuaria de Ceuta en la que se han analizado los beneficios medioambientales y económicos que conlleva el uso del Gas Natural Licuado como combustible en el transporte marítimo.

El uso del GNL será una necesidad de futuro si se quieren lograr los objetivos de reducción de emisiones fijados por la Organización Marítima Internacional. La limitación del azufre en el combustible marítimo entrará en vigor el 1 de enero de 2020 y viene acompañada de otra serie de medidas.

Recientemente se ha dictado una resolución que prohíbe a los buques transportar fuelóleo no reglamentario destinado a la propulsión u operación del buque y a medio plazo, se prevé la creación de una zona de control de emisiones de azufre en el Mediterráneo.

En Gasnam, se muestran convencidos de que el gas natural y el gas renovable jugarán un papel relevante para alcanzar los retos a los que se enfrenta la sociedad respecto a la calidad del aire y la descarbonización del transporte. Además, por su posición geoestratégica, la península ibérica es clave en las rutas marítimas de suministro de gas natural.

La mejor opción

En el evento, han participado también representantes de Naturgy, Balearia y Endesa, que consideran que este combustible es la mejor opción para cumplir con las exigencias medioambientales actuales.

Además, su tecnología, su cadena logística, su competitividad y seguridad de suministro hacen del GNL una alternativa no sólo ecológica sino económicamente interesante. Los retos inmediatos son mejorar las soluciones logísticas en puertos como el de Ceuta y la armonización de la normativa, han dicho desde Naturgy. 

Por su parte, en Balearia han recordado que con su proyecto de remotorización de seis buques, lograrán una reducción de las emisiones equivalente a 566 toneladas de óxidos de azufre, 6.498 toneladas de óxidos de nitrógeno y 67.967 toneladas de CO2.

Además, pondrá a navegar a principios de 2019 el primer ferry propulsado a GNL del Mediterráneo y ha encargado al astillero Armón de Gijón el primer fast-ferry con motores a GNL del mundo.