Los tráficos del puerto de La Coruña presentan un retroceso de un 12,99% anual durante el pasado 2019, en el que sumaron un volumen total de 13.663.580 toneladas.

En la caída han influido de manera decisiva el cese de actividad en la central térmica de Meirama y en la factoría de Alu Ibérica, la antigua Alcoa, que se refleja especialmente en el retroceso del tráfico de graneles sólidos, vinculado a los movimientos de carbón que generaba la térmica de Meirama, así como a los de alúmina y bauxita correspondientes a Alu Ibérica.

En concreto, este tráfico ha disminuido un 28,4% anual, para sumar un volumen total anual de 3.474.568 toneladas.

De igual modo, la parada técnica que realizó la refinería de Repsol ha provocado un descenso de carácter coyuntural en el tráfico de graneles líquidos, que cae un 3,93% hasta las 8.970.330 toneladas anuales.

Por otra parte, las instalaciones del puerto exterior de Punta Langosteira han consolidado sus tráficos el año pasado en el entorno de los dos millones de toneladas anuales.

De este modo, Punta Langosteira, con inversiones privadas que ya superan los 220 millones de euros, se convierte en un factor fundamental para que el enclave coruñés siga manteniendo su buena posición en el tráfico de cereales del norte de España, con más de 2,3 millones de toneladas anuales.