La Autoridad Portuaria de Tarragona ha cerrado el año 2019 con un total de 33,3 millones de toneladas manipuladas. Se han superado en 820.000 toneladas los 32,4 millones de toneladas de 2018 gracias a los récords alcanzados en algunos tráficos estructurales y los nuevos que ya empiezan a consolidarse.

En el caso de los graneles líquidos, el ejercicio ha finalizado con 21,3 millones de toneladas tras superar su mejor dato el crudo, con 9,72 millones de toneladas, y la gasolina, que con 1,21 millones de toneladas, supera en 500.000 los resultados alcanzados entre 2015 y 2017. Al mismo tiempo, el butano y el propano han llegado a los 1,83 millones de toneladas, su máximo de la serie histórica.

En cuanto a los graneles sólidos, han batido un nuevo récord con 9,7 millones de toneladas. Destaca el aumento de los tráficos de cereales y harinas, que han compensado el retroceso de otros tráficos, llegando a los 5,77 millones.

Los resultados de los tráficos estructurales muestran una clara apuesta por la diversificación en los productos de carga general. Esto ha permitido compensar la caída del carbón, que ha pasado de una medida de entre tres y seis millones de toneladas en los años anteriores a 2,3 millones de toneladas en 2019.

En cuanto a la carga general, ha alcanzado los mejores resultados de la década, gracias al movimiento de 211.310 vehículos y 239.182 cabezas de ganado vivo. En cambio, la pasta de papel, los productos siderúrgicos y los contenedores han registrado ligeros descensos.

Respecto al movimiento de cruceristas por el puerto tarraconense, se ha llegado a los 128.000 pasajeros, superando en un 30% el dato del año pasado. Esto se ha conseguido gracias al aumento del 5% en el número de escalas, pasando de las 57 de 2018 a las 63 de 2019, pero sobre todo a la llegada de cruceros más grandes y con más capacidad para pasajeros.